Me acabo de enterar de que tengo que presentar un trabajo importante el día de mañana, así que parece que no dormiré hoy. Bueno, no interesa, no cambiaría absolutamente nada de lo que pasó hoy. Ni siquiera un segundo. Además, necesito escribirlo.
En el momento en que te volví a ver sentí muchos nervios y no sabía qué iba a pasar. No tenía la menor idea de si discutiríamos, si solucionaríamos todo, si me iría feliz o decepcionada. Felizmente, con el almuerzo se aclararon muchas cosas. Tú no lo sabías, pero casi lloro. Tú aún no lo sabes, pero habían momentos en que no podía dejar de pensar en cuán linda te veías, me desconcentraba. Tenía ganas de pararme, dirigirme hacia ti y abrazarte. Tantas cosas, tanto tiempo sin ti. El tiempo se pasó tan rápido, ni siquiera me di cuenta. Luego de eso, no sabía si sería como la vez pasada en que yo me moría de ganas de volver a intentar las cosas contigo, pero no sucedió nada a causa de malos entendidos. Me preguntaba si tú también tenías tantas ganas de abrazarme y besarme. No me interesó haber faltado a clases, este día era importantísimo para mí. Lo había esperado por tanto tiempo, lo juro. Al fin me sentía tranquila, ya que todo este tiempo sentía que no había hecho más que reclamarte por errores del pasado, pensando en que yo había sido la única que había pasado días y noches enteras pensando en ti, sin poder dormir, sin poder dejar de llorar. Recuerdo que todos lo sabían, todos se preocuparon, pero nadie me entendía. Sé que solo estuvimos un mes y hace casi tres años, pero ha sido muy importante para mí desde el primer día en que te vi en Miraflores. Más adelante, estábamos jugando y esa era mi mejor excusa para poder acercarme a ti y sentir tu aroma. Moría por abrazarte, tocar tu piel, sentir tus labios, pero no sabía si tú estabas pensando en lo mismo o solo estabas enfocada en pasar un buen rato porque me considerabas como una nueva amiga, por así decir. Felizmente, nos besamos y yo traté de cerrar los ojos y recordar todos los detalles para no olvidarme jamás de ese momento. Ese momento que esperé tanto e imaginé tantísimas veces entre lágrimas y suspiros. Había soñado tanto con el día en que todas las cosas se arreglarían entre tú y yo, tanto que parecía imposible. El día demoró en llegar, pero llegó. Y no interesa cuánto tiempo haya pasado, siento que, de alguna manera, es mejor así porque las dos hemos cambiado para bien, aunque en el fondo seguimos siendo las mismas personas. Supongo que ahora podemos comprender cosas que antes no podíamos. En fin, todo siguió su curso y yo no podía creerlo. Sentía que en cualquier momento me iba a despertar de un buen sueño, era demasiado bueno para ser verdad. No podía evitar quedarme mirando tu rostro y sentirme afortunada. No sé, ni siquiera puedo describir cómo me sentía estando allí contigo. Al comienzo, estaba un poco insegura respecto a los días que vendrían, pero luego cuando decidimos dejar el parque y tomaste mi mano, de repente todas mis inseguridades se fueron y entendí que lo que más quiero es quedarme contigo. Tú me conoces tan bien, te tengo tanta confianza, no tengo con absolutamente nadie la conexión que tengo contigo. Es interesante la manera en que surgió todo luego de besarnos, me encanta. Solo me queda decirte que tengo mucho miedo de lo que pueda pasar, pero no me interesa porque me muero de ganas de verte otra vez y sentir que todo esto va en serio, que de verdad vamos a intentarlo nuevamente. No puedo evitar llorar, estoy tan feliz, es como si todo lo que tantas noches deseé al fin se esté cumpliendo. Te quiero, Stephanie.
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