Hola.
Llegué a Lima ayer por la tarde, salí por la puerta en que debíamos de salir, afuera había mucha gente esperando a sus familiares, los padres de mis compañeras y también sus novios esperándolas con ramos de rosas, yo quise salir por el medio de todo para que mis padres y quien sea que haya ido a recogerme de mis amistades me pueda ver pero nada. Mis pies siguieron uno tras otro, de frente sin darse un alto a causa de que mis ojos encontraran algún rostro conocido, empecé a dar vueltas arrastrando la maleta, mis ojos se vieron afectados por un matiz rojo y lágrimas saladas, intenté respirar lentamente pero no funcionaba entonces me dirigí al baño que estaba llenísimo y tuve que aguantarme las ganas de llorar y decidí poner la frente en alto. Me senté en el piso, al lado de las escaleras eléctricas con la mirada perdida, no sé cuánto tiempo pasó hasta que mis padres llegaron y me saludaron con mucho cariño pero yo no tenía ganas de nada, estaba enojada y triste, se disculparon por llegar tarde y nos fuimos. ¿Por qué siempre me esmero en contar las partes tristes? En fin.
Estoy un poco incómoda porque en este blog no puedo escribir todo. He engordado en España, la comida la odié, todo con aceite de oliva. Hubieron varias noches en que lloré a causa de algo en especial que no mencionaré por motivos ya dichos, un día hice una llamada que me alegró el día pero volví a estar triste a causa de mi complicada mente y sus dudas, las cosas han cambiado, pretendo que sean las mismas pero no lo son y eso duele, me deja con la mirada vacía, nostálgica. En fin, no hablaré más al respecto.
El último día no quise volver, me daba miedo. Significaba universidad, estres, problemas, escuela... afrontar la realidad. Y bueno, ya no sé ni qué hacer. Recibí mi libreta de notas, puntuación más alta: Filosofía con 18 sobre 20 y la más baja creo que es 09 en algún curso de matemáticas así que tendré que encerrarme a estudiar que ya quiero terminar la estúpida escuela, solo falta Setiembre, Octubre, Noviembre y algunos días de Diciembre para respirar, en cierto sentido, libertad. Dicen que solo debo de empeñarme más en esos cursos en que estoy mal pero no puedo, no soy capaz, mi cerebro solo funciona para las letras.
Extrañaba el cielo nublado, las manos heladas, mi mascota, la comida peruana... Tengo unas ganas malditas de llorar, oh, ya empecé, siento que debería estar bien pero no puedo, hace un rato era por un asunto al que mi mente le daba muchas vueltas pero ahora es por todo, no quiero afrontar las cosas, soy mala para ello, solo consigo sangre y cosas de ese tipo, quisiera no sentir nada porque todo duele, la tristeza y la felicidad también porque luego ese momento bueno no forma más que parte del pasado. Entonces ¿para qué? Ayer reí tantísimo y ahora lloro y todo es mi culpa y no quiero que nadie me diga ''tú puedes'' ''eres especial, no te mereces estar así'' porque son todas mentiras.
etienne.silentium@hotmail.com Me pueden dejar mensajes, procedo a pasarme por sus blogs.
ps: que patética.
