Al fin llegué a casa, me senté, puse música acorde a la situación, apagué las luces y hago lo que he querido todo el día: expresarme, aunque lo necesario es quebrarme de una buena vez por todas.
Desde hace años que tengo bastante claro que, por naturaleza, soy una persona bastante triste y pesimista. Es cierto que hay días en que el sol no hace más que darme energías y me convierte en quien, por ratos, quisiera ser. Hoy no ha sido el caso. Mi característica se ha visto terriblemente influenciada por los drásticos cambios emocionales que genera mi periodo menstrual o eso, al menos, quiero pensar. Desde hace varias semanas ya que ando con el carácter bastante irritable y misántropo, pero desde ayer se le ha sumado una tristeza incalculable, formando una mezcla totalmente insoportable para mí misma y quienes me rodean. He estado reflexionando sobre todos los detalles de ayer y hoy, y eso no me ha conducido a nada bueno. Procederé a hacer una lista de las cosas:
-Tengo poquísimos amigos de verdad y aunque creo que son los necesarios, siento que necesito conocer más gente como yo (o quizás conversar más con quienes valoro infinitamente que se resumen a la justa cantidad de tres personas, aunque la tercera siempre varía) Necesito tener más charlas sobre el por qué y la relatividad de las cosas, de lo triste que me resulta la vida, de la complejidad, de la simpleza, de los animales como seres magníficos, de la naturaleza y de la misantropía.
-Necesito alejarme de alguien a quien hago daño. Sucede que tengo una amistad, casi cercana, que es todo lo que siempre he detestado en las personas. Ella me quiere mucho y es buena amiga, pero, sobre todo en estos días, me he encontrado aprovechando cualquier situación para reprocharle, sutilmente, muchas cosas. Le he respondido mal, la he ignorado y no creo que se merezca eso. Como siempre, el error es mío por ser tan poco tolerante y exigente con los demás, lo que me lleva a estar siempre tan insatisfecha y triste.
-Aún no supero el sentirme tan mal con mi físico, a pesar de que he bajado un poco de peso, he estado comiendo sano y haciendo ejercicios de vez en cuando. A veces me ronda la idea de dejar de ingerir cosas o expulsarlas de mi cuerpo. Además, hace tan solo unas cuantas semanas me agredí y sangré. No me arrepentí y no me arrepiento. Supongo que ya son cosas que forman parte de mí.
-Hay muchos malos recuerdos que he suprimido. Entre ellos, algunas malas experiencias con los hombres en las que he sido acosada. He descubierto que esas cosas me han dejado marcada. Cuando camino por la calle y alguno osa en mandarme algún comentario asqueroso o hasta tocarme, reacciono, usualmente, de manera un poco violenta para luego de unos minutos de pasada la situación ponerme a llorar desconsoladamente pensando en por qué siempre me tienen que pasar ese tipo de cosas.
-Me encuentro profundamente insatisfecha con mi vida emocional. Me siento terriblemente sola e incomprendida. He alejado a quienes me han mostrado, de cierta manera, un poco de lealtad, por así decir, y me he acercado a quienes nada tienen que brindarme. Actualmente, estoy bastante centrada en mis estudios. Tanto que empiezo a tratar mal a mis compañeros y me estreso demasiado solo por querer la más alta nota. No quiero ningún puntaje que baje de diecisiete.
No sé que voy a hacer respecto a todas esas cosas que me incomodan. Lo usual es esperar a quebrarme, llorar mucho en la oscuridad, para luego volver a empezar e ignorar lo pasado. Supongo que no me queda más que aceptarme como soy: siempre triste, incompleta, insatisfecha, pesimista, etc.

1 comentario:
mmm bueno cualquier cosa me avisas, estoy en el fb con este nombre ;)
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