miércoles, marzo 6

Hola. Buenos días, buenas tardes, buenas noches.
Son las seis de la tarde y algo más.

En este blog he escrito más de 200 veces en algo de tres años y estoy completamente segura que más del 70% son entradas tristes, preocupantes, amargas, etc. Solo tengo ganas de escribir cuando estoy triste, pero hoy no es un día triste ¡Antes eran tan usuales!
He cambiado mucho y he aprendido muchísimo también, aunque sigo siendo la misma. 
Desde hace un tiempo, estoy viviendo unos días hermosos. Días en compañía de alguien con nombre y apellido. Cuando estoy a su lado es como si, de repente, todo fuera posible. Los colores brillan más y tengo una sensación extraña en el pecho, como si estuviera lleno de aire puro. Como si no necesitara algo más, como si todo estuviera en el lugar correcto. Como si todo lo malo que pasé estuvo silenciosamente premeditado por algún tipo de cosa extraña que planeaba hacerme más fuerte para poder estar con él. Es extraño, me da un poco de miedo porque me vuelve sumamente vulnerable, pero no interesa. Estoy corriendo el riesgo de que esto un día termine de mala manera y yo vuelva a caer en todas las cosas asquerosas en que caí alguna vez. En fin, aquí estoy, sin muros alrededor, para él.

Por otro lado, en unos días vuelvo a empezar las clases en la universidad. Por una parte, estoy totalmente emocionada porque ya me mantendré ocupada de nuevo, aprendiendo cosas que amo aprender. Por otra parte, me resisto al pase del tiempo ya que veré menos a mi señor enamorado.
Ah! Cierto! Sí, es hombre. No soy lesbiana, pero sí sigo teniendo mis gustos raros, por así decir jajaja.

Si es que me siguen desde hace ya un tiempo y conocen por lo que he pasado, me gustaría aclarar que la sangre ya es menos, aunque hay momentos en que la encuentro. Mi cuerpo es el mismo y sigo pensando lo mismo, solo que ahora tomo medidas diferentes al respecto, cosas más sanas, aunque ya hay días en que ni me importa porque belleza es actitud.

Un beso.


1 comentario:

Anónimo dijo...

saludos!